Desearía dormirme en un atardecer soñoliento
las hojas enmohecidas me recogen en un soplido de viento
la luz, tenue, ilumina la verdad recóndita de tu aliento
con tu susurro saber que he muerto.
¿Vivir para creer en quimeras?
¿Duendes, fantasmas, espíritus y lenguas yertas?
Césares ganaron guerras
asolaron al enemigo con apropiadas letras.
Aquí ya no hallo consuelo
Batallas sin armas
barcos sin timón
el pirata de Espronceda
jamás un tesoro alcanzó.
¿Qué murmuras papá?
Son simples fantasías
cuentos de la infancía, mi niña
Julietas de amores pasados
no pienses, no creas
huye en cuanto puedas
y cierra la puerta a este olvidado inventor.
Grindy
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